Entrevista por Micaela Hierro Dori
Ileana de la Guardia es neuropsicóloga, escritora y una destacada activista política cubana en el exilio, reconocida internacionalmente por su incansable labor en la defensa de los derechos humanos y la promoción de la transición democrática en Cuba. Nacida en el seno de una familia con un rol histórico complejo dentro del proceso cubano —hija del coronel Antonio «Tony» de la Guardia, ejecutado por el régimen de Fidel Castro en la controvertida «Causa 1 de 1989″—, Ileana convirtió su experiencia personal y el quiebre de su realidad en Cuba en el motor de un profundo compromiso civil. Licenciada en Psicología por la Universidad de La Habana y especializada posteriormente en Europa, ha sabido conjugar su rigor científico con un activismo político estratégico y articulador. Establecida en Francia tras su salida de la isla, se ha consolidado como un puente entre la diáspora cubana y los organismos de la Unión Europea. Su trayectoria destaca por la capacidad de coordinar esfuerzos entre diversas plataformas de oposición, promoviendo el diálogo plural, la denuncia de los abusos contra las libertades civiles en Cuba y el diseño de propuestas políticas orientadas a un futuro democrático y con estado de derecho para su país de origen. Es para ello presidente de D Frente, integrante activa del Consejo para la Transición Democrática en Cuba y miembro de la Asociación Francia por la Democracia en Cuba y de Cuba Próxima.
MHD: ¿Podrías contarnos de tus inicios en el activismo? ¿Y en particular cómo ha sido la fundación de D frente?
IDG: Yo comienzo el activismo político a partir de 1992, con la campaña por la liberación de mi tío Patricio de la Guardia; quien fue condenado a 30 años de prisión por no denunciar a su hermano Antonio de la Guardia, mi padre, en la conocida Causa # 1 del año 89 y por otra parte para denunciar la injusticia cometida con mi padre. Yo vivo en Francia y a finales de 1991 tengo el asilo político. Mi tío está preso en Cuba y tiene condiciones carcelarias muy difíciles, en aislamiento total. El activismo consistió en dar mi testimonio en diferentes países europeos. En 1995 presenté una denuncia en el grupo de trabajo de los juicios arbitrarios de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. En esa época también creo junto a mi esposo Jorge Masetti y otros cubanos en París la Asociación Sin Visa. El objetivo es ayudar a la prensa independiente de Cuba y a la liberación de los presos políticos y de opinión. La asociación publica una revista que se llama también Sin Visa, el objetivo es hacer llegar a Cuba una revista independiente sin la autorización del régimen. En el año 2003 hacemos una movilización en favor de los periodistas presos en la conocida primavera negra, con un gran espectáculo cultural y político en el teatro de los Campos Elíseos. En este evento participan numerosas personalidades de la cultura y la política y hacemos un llamado a la liberación de los presos políticos. Entre las personalidades están el realizador Pedro Almodovar, Jorge Semprun, Cathérine Deneuve y nos acompaña la organización Reporteros Sin Fronteras. A finales del 2020 manifestamos en París nuestro apoyo al movimiento 27 N y al movimiento San Isidro, en el momento de las manifestaciones de los artistas cubanos frente al Ministerio de Cultura en Cuba. A partir de las manifestaciones del 11 de julio de 2021, en Francia participo en la creación de la Asociación Francia por la Democracia en Cuba y después integro el Consejo para la Transición Democrática Cubana, movimiento que reagrupa varias organizaciones de la sociedad civil. En el año 2022 se crea la Concertación D Frente por la democracia en Cuba e integro esta organización. Integro este espacio por el carácter plural de la Concertación D Frente, por sus valores y por sus objetivos. D Frente reagrupa diferentes grupos de la sociedad civil (Asociación Francia por la Democracia en Cuba, Cuba Próxima, Red Femenina de Cuba, Raíces de Esperanza en España y Casa Nacion), todas las organizaciones desean una transición pacífica y negociada, para poder construir una República democrática con el imperio de la ley, inclusiva, donde todos los ciudadanos sean protegidos por esta, con libertad de expresión y libre acción política. La Concertación se ha pronunciado también por la importancia del respeto de la soberanía nacional, al derecho internacional y a la soberanía ciudadana. Desea el progreso y el bienestar de todos los cubanos. Para comenzar la negociación, D Frente plantea:
- La amnistía de todos los presos políticos y la ley de despenalización del disenso. Actualmente se ha creado el Foro por una ley de amnistía y despenalización del disenso donde están muchas otras organizaciones de la sociedad civil cubana, para que se termine la persecución política. Reconociendo así a todas las fuerzas políticas y el fin de la represión.
- Una convocatoria a elecciones libres y plurales bajo una ley electoral provisional, que garantice igualdad de condiciones y transparencia.
- Crear un marco constitucional democrático provisional, para preparar una constituyente donde la Constitución actual sea modificada para eliminar los artículos que permiten la represión, impiden la libre expresión y el libre activismo político.
- Atender con urgencia las necesidades que vive la población, a nivel económico-social.
MHD: ¿Podría compartir en qué iniciativas de diálogo y consenso ha participado y por qué?
IDG: Actualmente hemos participado como Concertación en la creación del Foro por una ley de amnistía de los presos políticos y despenalización del disenso, donde están muchas otras organizaciones de la sociedad civil cubana, para que se termine la persecución política. Reconociendo así a todas las fuerzas políticas y el fin de la represión. El valor de este Foro es que las organizaciones de la sociedad civil que se han concertado comparten el mismo objetivo de la presentación de un anteproyecto de ley de Amnistía y despenalización del disenso, porque saben el valor de la ley para proteger a todos los ciudadanos. En los grupos que conforman el Foro hay grupos de la sociedad civil de defensa de los presos políticos, hay grupos políticos diferentes que pueden compartir juntos un proyecto de ley que beneficie a todos los ciudadanos independientemente de sus posiciones políticas ideológicas.
MHD: ¿Qué opinas sobre el establecimiento de diálogo con el régimen? ¿Depende de la sociedad civil, de la ciudadanía o del régimen mismo? Si el régimen estuviera dispuesto a dialogar con los actores de la sociedad civil, ¿usted se sumaría a esa mesa de diálogo? ¿Qué condiciones pondría?
Sí, estoy de acuerdo. El diálogo con el régimen es lo que pedimos, pues son ellos quienes están en el poder. Si no, ¿con quién vamos a negociar? El régimen cubano actualmente está negociando con Estados Unidos, y nosotros exigimos que negocie con su pueblo, con los ciudadanos cubanos, con la sociedad civil y las organizaciones opositoras. La negociación implica un cambio por medios pacíficos, no violentos. Solo a través de la negociación y la concordia podemos llegar a un cambio. Pensamos que es el más beneficioso para la población y el país. Tenemos que ser capaces de darnos a conocer a la ciudadanía y en la esfera de los funcionarios del Estado, ya que Díaz Canel y sus funcionarios con su propaganda durante años, han hecho creer que no hay organizaciones cubanas con quien dialogar.
El régimen dice que las organizaciones opositoras son violentas y terroristas, que quieren violar la soberanía cubana y los derechos de los cubanos. Lo cual no es cierto. Este discurso hay que descontruirlo, demostrar que hay grupos de la sociedad civil que tienen un proyecto pacífico de transición con inclusión de todos los cubanos.
MHD: ¿Qué pasos crees que necesita dar la sociedad civil independiente cubana para poder forzar al régimen a que negocie su salida y comience el proceso de democratización?
IDG: La posibilidad de diálogo depende sobre todo del régimen cubano. La responsabilidad mayor cae en el gobierno, ya que son ellos los responsables de la dirección del país y de su situación actual, de la represión y de la situación humanitaria que vive la población.
Por el lado de la oposición, mostrar y dar a conocer que hay grupos de la sociedad civil y de la oposición que están dispuestos a dialogar. Estos grupos son responsables de dar a conocer su proyecto: cuáles son sus objetivos y valores, sus estrategias, para reagrupar un máximo de personas y organizaciones, y lograr una movilización al interior con la mayor participación popular, que ayuden a convencer incluso a funcionarios del gobierno de la necesidad de la negociación para un cambio de sistema. Porque la realidad de Cuba es tan dramática que esta realidad exige la negociación entre los cubanos.