Oscar Boicet Potrillé, (1976, Guantánamo) es un diseñador, informático y líder político cubano, reconocido por su labor en la resistencia cívica dentro de la Isla de la Juventud (históricamente conocida como Isla de Pinos). Actualmente se desempeña como vicepresidente del Partido Autónomo Pinero (PAP), una organización fundada en 2006 con el objetivo de promover la democratización de Cuba y la autonomía territorial de su región insular.

Boicet se integró activamente al activismo político en el año 2010, motivado por el fallecimiento y el legado de su hermano de crianza, Idinio Domínguez Miche, quien era el responsable del área informática del partido. Desde entonces, ha puesto sus conocimientos técnicos y de diseño al servicio de la organización, escalando en diversas responsabilidades hasta asumir la vicepresidencia.

MHD: ¿Podrías contarnos de tus inicios en el activismo. Y en particular cuando, como y con quien ha sido la fundación del Partido Autónomo Pinero?

OB: En el año 2010, tras la muerte de mi hermano de crianza (Idinio Domínguez Miche) Miembro e informático del  Partido Autónomo Pinero (PAP), me acerco a esta organización y comienzo a realizar trabajos de diseño e informática y de esta manera comienzo a conocer de su actuar político el cual era coincidente con mi manera de pensar y es así que comienzo a integrarme en la organización, laborando de manera activa; ocupando diferentes cargos y responsabilidades; hasta ocupar el cargo de vicepresidente que desempeño en la actualidad. 

MHD: ¿Podría compartir en qué iniciativas de diálogo y consenso de la sociedad civil cubana ha participado y por qué?

OB: Desde mi integración en la oposición, en este caso en el PAP he participado y apoyado diferentes iniciativas, ya que nuestra organización tiene como premisa compartir con todos con el fin de democratizar y desarrollar nuestra nación y lograr la autonomía territorial de la Isla de Pinos. Ejemplo de esto es el proyecto Inserción y Cambio llevado a cabo por el PAP con la finalidad de participar en las reuniones de circunscripción presentando propuestas y demandas ciudadanas que ayuden a un cambio en Cuba. También  participé en un programa de estudios dirigido por CADAL de participación ciudadana en el año 2016. Además de colaborar en otras iniciativas impulsada por “Candidatos X el Cambio”, “UNPACU” el señor Cuesta Morua y otros.

MHD: ¿Qué opinas sobre el establecimiento de diálogo o negociación con el régimen? Si el régimen estuviera dispuesto a dialogar con los actores de la sociedad civil, ¿usted se sumaría a esa mesa de diálogo? ¿Qué condiciones pondría? 

OB: El PAP siempre ha estado a favor de un diálogo respetuoso y en igualdad de condiciones con el régimen con tal de cambiar el triste escenario que vive nuestra nación. Tanto la sociedad civil como la ciudadanía han dado muestra de su disposición para este diálogo, aunque creo que este depende del régimen. Y considero que como condiciones primarias se debería iniciar con la liberación de los presos políticos y de conciencia porque dentro de estos existen actores que pudieran ser partícipes de este diálogo. Además de acondicionar las leyes vigentes para poder ofrecer protección y garantía a la oposición cubana la cual en la actualidad se encuentra desprotegida, perseguida y sin ningún derecho real dentro de nuestra sociedad.  Qué pasos cree que necesita dar la sociedad civil independiente cubana para poder forzar al régimen a que negocie su salida y comience el proceso de democratización. La sociedad civil independiente en cuba no cuenta con fuerza interna para forzar una negociación para la salida del régimen y el comienzo de un proceso de democratización; pero si puede apoyarse en la alianza con naciones, actores, organizaciones en el exterior que puedan ayudar y visualizar la situación interna de Cuba para que pueda aumentar la presión externa y esto sí genera el poder para un proceso de democratización. En el contexto actual de presión fuerte de EE. UU a que el régimen deje el poder para usted cual es el escenario viable y deseable que cree se vivirá en Cuba en caso de inicio de una transición democrática. Las presiones ejercidas por EE. UU están siendo de vital importancia para una transición democrática y creo que el escenario más viable es la decisión de la actual cúpula gobernante de permitir que nuevos actores del PCC asuman la responsabilidad de establecer diálogo con la ciudadanía y la oposición cubana. Ya que una intervención podría traer resultados impredecibles y negativos para la estabilidad y tranquilidad ciudadana; aunque de no existir la voluntad de la cúpula para este cambio no quedaría otra opción que la de una intervención. Sin más.