Ramón Salazar Infante nació en la Isla de la Juventud (históricamente Isla de Pinos), Cuba. Es un destacado activista, defensor de los derechos humanos y opositor político que ha liderado la resistencia cívica desde la periferia geográfica de la Isla. Su andadura en el activismo comenzó en 1993, integrándose en colectivos como la «Fundación Isla de Pinos» y «Fomento Territorial». Su hito fundacional más importante ocurrió el 13 de junio de 2006 (elegido en honor a la fecha en que Cristóbal Colón descubrió la Isla de Pinos), cuando tras un consenso histórico entre siete agrupaciones locales, cofundó el Partido Autónomo Pinero (PAP), organización de la cual es actualmente presidente. Salazar Infante encarna el costo personal de la disidencia en Cuba: fue preso político tras las históricas manifestaciones populares del 11 de julio de 2021 (11J), siendo posteriormente liberado bajo fianza en medio de la continua hostilidad del régimen. Su legado de compromiso y resistencia cívica se extiende también a su entorno familiar, siendo padre de la conocida activista de derechos humanos Dayanis Salazar Pérez. Desde el PAP, promueve un enfoque de democratización que combina la presión internacional con un diálogo nacional inclusivo, plural y en condiciones de estricta igualdad.
MHD: ¿Podrías contarnos de tus inicios en el activismo y en particular cuando, cómo y con quién ha sido la fundación del Partido Autónomo Pinero?
RSI: Desde el año 1993 me incorporo en los grupos de derechos humanos en la Isla de la Juventud. En el grupo “Fundación Isla de Pinos” y “Fomento Territorial” el cual era presidido por el señor Ismael Acosta pasado un tiempo fundamos el Partido Autónomo Pinero (PAP). Resultado de un acuerdo entre siete grupos de derechos humanos existentes en el territorio pinero, donde los líderes de estos grupos por medio de un consenso fundamos el PAP el 13 de junio del 2006. Desde esa fecha he pertenecido a este partido trabajando en diferentes frentes hasta el día de hoy que ocupo el cargo de presidente de la organización. Podría compartir en que iniciativas de diálogo y consenso de la sociedad civil cubana ha participado y por qué.
Desde que se fundó el PAP una de nuestras premisas ha sido el acercamiento con todas las organizaciones políticas del país. Y hemos visitado a muchos líderes opositores, hemos apoyado proyectos, como el Proyecto Varela y otras de carácter nacional. Además de participar en eventos internacionales auspiciado por CADAL, hemos participado en las reuniones de circunscripción con el objetivo de insertarnos y darnos a conocer dentro de la sociedad exponiendo nuestro pensamiento y criterio para aportar desde el punto de vista cívico para una futura democratización del país.
MHD: ¿Qué opinas sobre el establecimiento de diálogo o negociación con el régimen. Depende de la sociedad civil, de la ciudadanía o del régimen mismo. Si el régimen estuviera dispuesto a dialogar con los actores de la sociedad civil, ¿usted se sumaría a esa mesa de diálogo y qué condiciones pondría?
RSI: Nuestra organización política siempre ha estado dispuesta al acercamiento entre todas las partes sin que esto procure complicidad ni compromisos ajenos. Simplemente entendemos que el diálogo es una de las herramientas muy eficaces para discernir las diferencias que hay. Uno de los principios del PAP es ese, el acercamiento aun con la misma dirigencia del Partido Comunista de Cuba. Todo esto tratando de acondicionar el camino para poder tener un diálogo respetuoso porque entendemos que esa es la mejor manera de solucionar los problemas de nuestra nación. Nuestras condiciones es que estimamos que el diálogo se fundamente en igualdad de condiciones y derechos. Además de que los primeros encuentros sean privados y no públicos. Porque antes el gobierno debería asumir que existe una oposición y está de alguna manera debe dársele un estatus de legalidad. También trabajar en la liberación de los presos políticos, porque entre estos presos hay actores que pudieran participar en el diálogo. Porque en este momento según el acondicionamiento de las leyes actuales la oposición no tiene espacio para entablar este tipo de diálogo.
MHD: ¿Qué pasos cree que necesita dar la sociedad civil independiente cubana para poder forzar al régimen a que negocie su salida y comience el proceso de democratización?
RSI: En este momento creo que la oposición no puede hacer mucho desde dentro de la nación para forzar la salida del régimen debido al acondicionamiento de las leyes actuales y porque el gobierno se ha aferrado a no permitir un accionar de la sociedad civil independiente. Ese forzamiento tiene que comenzar por presiones externas. En el contexto actual de presión fuerte de EE. UU a que el régimen deje el poder para usted cual es el escenario viable y deseable que cree se vivirá en Cuba en caso de inicio de una transición democrática. Esta cúpula que lleva tanto tiempo arraigada en el poder debería dar espacio a otros para que estos sean los que muestran la voluntad de hacer cambios y se comience a trabajar con la sociedad civil y la oposición. Las presiones de los EE. UU son importantes porque de otra manera no va haber entendimiento y creo que puede haber otras formas para seguir presionando y así esta cúpula se aparte y de entrada a otro y hay se comience una nueva iniciativa para un ordenamiento para la democratización. Además, el pueblo cubano esté preparado para una transición y democratización del país. Porque ha entendido que el sistema socialista no es viable ni funciona para el desarrollo de nuestra nación.