Son las seis de la tarde en La Güinera y Reina aún no sabe qué le va a cocinar a sus dos hijos ni cómo va a hacerlo. No hay fluido eléctrico, un día más, y esto se ha vuelto una constante desagradable e ineludible.

El carbón es la última de las opciones; la única. Prepara una olla grande con unas viandas que le quedaban y unos pocos sazones que le regala una vecina. No hay carne para hoy, no hay plato fuerte, y sus hijos tienen que entenderlo, por muy pequeños que sean.

Reina es una madre soltera de 32 años. Tiene tres hijos de 12, 10 y 3 años respectivamente. Desde enero, cuando la situación del país se volvió aún más insostenible, decidió mandar al mayor de los tres a vivir con sus abuelos en Guanabo, para aliviarse algunas cargas.

Reina está agotada, enojada con el gobierno que le dio la espalda, por eso no lo ha pensado dos veces para salir con su caldero y un cucharón cada vez que La Güinera ha decidido protestar. Lo hizo por última vez el pasado viernes 27 de marzo

No le queda temor, porque no le queda esperanza.

Reina, en tu caso, ¿cuáles son las razones que te han hecho salir a protestar junto a tus vecinos?

Bueno, imagínate nada más que yo soy madre soltera, imagínate el trabajo que yo paso para conseguir un pedacito de pollo para mis niños. Por la gracia de los apagones y las desconexiones del SEN a veces se me ha echado a perder lo poco que tenía guardado, y eso es muy pero muy triste, porque tuve que pelearla muy duro. Yo no sé exactamente mis vecinos; es decir, la situación de cada cuál es diferente, pero al final nos unen las mismas circunstancias: el hambre, los apagones, los miles de trabajos que pasamos en Cuba y que vemos que no se van a solucionar…

¿Tú crees que de alguna manera el Gobierno cubano sea capaz de solucionar la crisis en la que estamos?

Por supuesto que no. Al gobierno no le importa que yo no tenga nada que darle de comer a mis hijos. A los del gobierno le importa que ellos están con sus barrigas llenas y llenos de salud, y que sus hijos están en el extranjero. Así que en primer lugar ellos no van a solucionar nada porque no les importa.

¿Te consideras una persona disidente? ¿Lo que se dice “un contrarrevolucionario”?

Yo no sé mucho de política, yo veo las noticias y sobretodo vivo la realidad de mi país. No hay que saber mucho de política para darse cuenta que aquí todo está mal. Y no solo es que todo está mal, sino que ellos lo saben, y que todo lo que dicen es una total mentira. En buen cubano, un descaro. Así que, por supuesto que yo no puedo estar a favor de eso, porque quien lo sufre soy yo. Si ser contrarrevolucionario es tener los pies en la tierra, y estar claro de los descaros de este gobierno, pues entonces por supuesto que yo soy una contrarrevolucionaria.

¿Qué crees que pueda pasar en las próximas semanas o meses? ¿Crees que de alguna forma el pueblo y sus protestas tendrán algún protagonismo en esos cambios?

Yo no sé, la verdad. Se ha dicho mucho, y al final lo único que se ve es que nosotros cada vez pasamos más y más trabajo. Yo lo que sé es que algo tiene que pasar porque esto no aguanta más. Y lo de salir a protestar, ¿qué te puedo decir? Nadie sale a protestar para que haya un cambio político completo, digo yo, nosotros salimos a protestar porque ya no podemos más. Son más de doce horas sin luz, sin agua, y uno llega al punto en que no puede más y lo único que quiere es darle candela a todo, y, ¡ay del que se meta delante! Lo que sí puedo decirte es que, mientras las condiciones del cubano no cambien para bien, ya hemos aprendido a no quedarnos callado, a no seguir tolerando todo el maltrato y el descaro